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domingo, 25 de diciembre de 2011

Indie de alcoba

Si hay un término discutido en el mundo de la música, ese es el término "Indie" (y si no, para eso estoy yo, que ya le habré dedicado como diez entradas....). ¿Que es un indie? ¿Qué le gusta a un indie? ¿Es el hipster el más indie o precisamente un buen indie debe rehuir del hipster?

Después de este empacho introductorio, decir por si sirve de bendición o condena, que me encanta la música indie, pero que no tengo ni puñetera idea de qué referentes usar cuando me preguntan que grupos de este tipo me gustan...

Hace tan sólo unos años lo hubiese tenido bien claro. Remontándome no más que en torno al 2005 con contestar The Killers, Kaiser Chiefts, Arctic Monkeys y Arcade Fire me bastaba. Pero ahora resulta que no, que esa gente con el chandalismo ilustrado por filosofía, en una nueva búsqueda de la cuadratura del círculo me tacharían de comercial.

Resulta que en 2011 la joya de la corona de la música independiente (que ya sabemos de sobra que tan independiente no es...) en España, el FIB, incluye a Julieta Venegas en el cartel y se convierte en un escándalo (lo puedo llegar a entender, aunque según la leyenda, no hay algo más indie en España que Raphael y ya sabemos de qué palo va su música...), pero para 2012, el "escándalo" es que el Primavera Sound (que si el FIB es la joya de la corona, el Primavera es el metal con la que se hizo) ha incluido a unos asiduos cabeza de cartel del festival castellonense, como lo son Franz Ferdinand, entre sus estrellas, y los comesushis más férreos se han llevado las manos a la cabeza...



A mi esto ya se me escapa de la razón.... Entonces a ver que me entere: Los británicos son lo suficientemente indies para ir al Benìcassim, pero no lo demasiado para ir al Primavera, en compensación tienen el permiso para ir al Rock In Rio pero ni hablar del Sônar... Sin embargo Björk tiene permiso para ir a donde le salga de la sesera, a los cuatro festivales mencionados o incluso a Eurovisión, porque eso ya sería lo más de lo más.

Llegado a este punto ni idea entonces de lo que es indie... Me voy convirtiendo en esos carcas a los que uno señala con el dedo y se ríe cuando al hablar de música rock indican a Miguel Ríos como referencia. Aunque debo reconocer que mucha culpa de que estos gafapastas al cuadrado nos cataloguen de "outsiders", la tenemos aquellos que alzamos al Olimpo a grupos como los Strokes que, tras dos discos sublimes, después no han sido capaces más que vivir de las rentas de sus primeras composiciones, sin ofrecer algo nuevo siquiera digno de catalogarse como "decente".

Me rindo. La próxima vez que me pregunten por mis referentes indies responderé que Bunbury, que con la carica de perrito pachón con la que sale en la portada de enero de la RollingStone me ha conquistado para siempre....

domingo, 13 de marzo de 2011

Herencia de los 2000

Voy a volver la vista atrás nuevamente.... lo cual ya da de por sí señas del tema de esta entrada... El panorama musical actual es muy aburrido.

Ayer, en un colocón musical de lo más extraño, me puse a repasar via youtube los megamixs noventeros... esas remezclas de andar por casa que se hacían desde discotecas ibicencas para acabar sonando en cualquier cacharrito de feria en pueblos perdidos de la geografía española.

El ejercicio resulto ciertamente placentero... las hordas de horterismo que uno intenta ocultar volvieron a florecer desde el tranquilo silencio de un salón a las cuatro de la mañana.... como si un enchaquetado acabara la noche travestido me dejé llevar por las ondas del Ibiza Mix y el Máquina Total, santo y seña de la España cañí noventera.



Por suerte ya pasó, ahora de resaca musical lo que se me plantea es, fueraparte del pop y rock que siempre han estado presentes, los sesenta dejarón el folk, los setenta la música disco, los ochenta la Movida, el horterismo y media programación para cadenas musicales como Kiss FM o M80, los noventa el dance pegajoso, el brit y el grunge entre otros pero, ¿Que nos ha dejado la pasada década?

Ahora mismo no se me ocurre nada, desde anoche de hecho, cuando pensé mientras ese chuntachunta superreconocible noventeril sonaba de fondo qué podría caracterizar a los 2000 no se me ocurre nada al respecto, pero como algo tiene que haber, he hecho un ejercicio periodístico simulando que sirviera para algo (por lo pronto atajar el aburrimiento) y he ido a mi disco duro a ver que leches pasaba con la década de los 2000 más allá de Lady Gaga y sus secuaces.

La verdad que creativamente poca cosa que ya no existiera.... explosión de divas, más cool britannia (demostrando que el mercado sigue dominado por EE.UU - Inglaterra)... aunque dentro del más de lo mismo varios estilos han destacado. Cuando ya no tenía esperanzas en calificar a la década como desastrosa creativamente hablando me he dado cuenta que todo lo contrario, ha sido la década en la que mi querida musica indie ha dejado precisamente de ser tan indie.

En los 2000 hemos visto como se han hecho gigantes grupos como Arcade Fire, Yeah Yeah Yeahs, MGMT, M.I.A, The Strokes, Kings of Leon, Arctic Monkeys... Quizás el indie ha perdido su verdadero significado, pero ha ganado en esplendor y que leches, en calidad.



Ha renacido el movimiento brit como comentaba en la anterior entrada con grupos como Franz Ferdinand, Kaiser Chiefs, The Libertines.... Amy Winehouse ha dado brillo al añejo swim con una actitud punk en el lado adverso de este movimiento y hemos cambiado la depresión grunge noventera por un afán hacia el suicidio con el movimiento emo en grupos como My Chemical Romance, Fall Out Boy, Panic! At The Disco...

Quizás tanto abuso de sintetizador y de teclados al estilo MIDI en los 90 pedián una decadita más pausada al respecto y no acabar con música evolucionada a voces robotizadas, pero cuando escucho la magnificencia del Wake Up de Arcade Fire o veo a todo un estadio vibrando con el Seven Nation Army de los White Stripes, solo puedo pensar que... ¿A quien le importa que impera o no? Siempre habrá buena música, la cosa es encontrarla (y alejarse de la música latina de radiofórmula).

Toma Toma Dale Dale
Vs.
Indie de estadio

Visto así.... no ha sido tan mala década

viernes, 27 de agosto de 2010

Indie Español Vs. Indie Extranjero

Hace un año, escribía sobre la edad de oro del Indie Español en ese despropósito de página que cree junto a Juanjo con la única finalidad de aprobar una asignatura de la carrera y que supuso la semilla de este otro despropósito de página (remember)

Hablaba de aquellos finales de los 90 donde una incipiente escena indie española comenzaba a despuntar con notable éxito de público y crítica, pues bien, se puede hablar en la actualidad de una “segunda edad de oro”

Si la primera (obviando los creativos años ochenta, donde el indie era más cosa de la Movida) destacaba por lo “novedoso” del movimiento, la actual se puede achacar a en parte la omnipresente crisis en el sector musical, que hace que el ritmo de ventas no marque tanto la promoción de una banda y esta dependa más de los circuitos de conciertos, donde en España actualmente, muchos festivales y ayuntamientos optan por contratar a grupos como Vetusta Morla, Delorean, Tulsa, los Punsettes, Ivan Ferreiro, Deluxe… y alejarse de los grupos de radiofórmulas más acostumbrados a alegrar las charangas de los pueblos veraniegos que copar los carteles de los festivales.



Pero una pregunta muy recurrente a la hora de hablar de lo “indie” es; ¿Qué es exactamente indie y que no lo es?

En los inicios, lo “indie” se identificaba con la filosofía “Do It Yourself” (Hazlo tú mismo), es decir, aplicado a la industria musical aquellos grupos que se autoproducían y escapaban de la filosofía y disciplina de las grandes multinacionales y de los estilos musicales imperantes en cada época. Esta filosofía se instaló en España gracias a sellos que surgieron en plena Movida ochentera como DRO, pero nuevamente la crisis ha hecho que pocos sellos de estas características sobrevivan en la actualidad y se vean absorbidos por poderosas “multis”, perdiéndose el carácter “artesano”, pero manteniéndose la particularidad de “lo independiente” respecto a suponer una alternativa al pop más masivo o a lo latino.

Fuera de nuestras fronteras esta última definición también es lo imperante, pero en cambio son muchas las diferencias que se aprecian entre el “indie” español y el extranjero, ¿O acaso se puede comparar a Delafé y las Flores Azules con los Yeah Yeah Yeah!?

El indie anglosajón o norteamericano (porque para que engañarnos… en música cuando se habla de lo extranjero mayoritariamente es para referirnos a EE.UU. y a Inglaterra…)difiere básicamente del español por la elaborada producción… se alejan de lo masivo por el carácter de los grupos para no entrar en el circuito estrictamente comercial, por la promoción más cercana al boca a boca o aprovechándose de los nuevos medios mejor que dejarla en manos de un gigante de la industria y por supuesto por realizar cada corte del disco de principio a fin, sin la necesidad de contratar a compositores de moda o tocar lo que la disquera le imponga desde fuera.. pero dejando fuera estas características, bien podrían formar parte de las radiofórmulas, de hecho muchos son los grupos que han saltado de la escena independiente a los primeros puestos de la listas de ventas como Blur, Suede, M.I.A., The White Stripes…



El indie español no quiere decir que sea menos elaborado, pero si con menos pretensiones para copar los primeros puestos de las listas (por supuesto en ambos casos siempre hay excepciones, puesto que al fin y al cabo en esto de la música o convences de alguna forma, y con ello quiero decir que vendes, o te retiras). El rollo español en esta segunda etapa tira mas por lo cantautor, por la fuerza de las letras y la facilidad para conectar con el público cantándoles en un mismo idioma.
Si en una primera etapa había grupos como Dover (los primeros Dover, no los de ahora que prefiero no entrar a definir…), Deviot, Undrop, Australian Blonde…que tanto en producción como en letras se acercaban a lo que se entiende como indie extranjero (la grandiosidad de las guitarras del Devil Came To Me no se pueden comparar, para bien o para mal, con las pocas pretensiosas del They Don’t Believe de Russian Red), en la actualidad nos acercamos mas a ritmos de cantautor, a experimentación en el estudio, estrictamente lo que es diferenciarse del resto de productos del mercado.

En ambos casos un exceso de complacencia con el producto puede llevar al asqueo… Los indies extranjeros pueden caer en el tan odiado por los nihilistas puristas del indie comercialismo y los españoles en lo excesivamente verborreico… de hecho buena critica hace de ello Raúl Querido, otro indie de la vieja escuela (mezcla de Pegamoides con El Chivi) en su canción Cristina, donde se despacha agusto con Christina Rosevinge (“¿Quién esperó a cumplir 50 años para descubrir a la Velvet Underground? ¿Y quién usó tretas y engaños para hacerse amiga de Sonic Youth?… Christina Rosenvinge es como una esfinge, Christina Rosenvinge canta con la laringe”) aunque aquí si que se echa de menos algo de producción “comercial” para evitar ese horrible sonido que despacha el mozo…

Otra diferencia que cada vez se está haciendo menos notable es la facilidad de romper fronteras que tiene la música indie extranjera y lo dificil en cambio que siempre lo ha tenido la música española.

Un grupo, sea del estilo que sea, que triunfa en EE.UU. tiene las puertas abiertas de medio mundo. De ahí el interés de grupos como Gorillaz por hacerse con este mercado para asaltar las listas del resto del mundo (Damon Albarn no lo consiguió con Blur y conocía la fórmula para sí hacerlo con Gorillaz), y por no decir el interés que tienen festivales como el de Benicassim por hacer cabezas de cartel a los grupos independientes mas rompedores de cada año.

En cambio, un grupo indie español que no consiga conseguir la suficiente relevancia lo tiene muy difícil para romper fronteras… aunque las reglas están cambiando y son muchos los que arriesgan y se echan a la carretera mas allá de los Pirineos… Por lo pronto la cada vez mayor alianza entre mercados latinoamericanos facilita mucho las cosas, pero otros mercados como el, siempre abierto a nuevas propuestas, mercado japonés hace posible que grupos como Le Mans, The Pinker Tones, Tokio Sex Destruction… giren por pequeños locales y ferias con cada vez mayor éxito, al menos entre crítica y público, y rentabilizando el esfuerzo…

En fin, en la música como todo, sobre gustos… Al menos ahora tenemos la posibilidad de apagar la radio y encender el spotify... Os dejo con dos ejemplos:

Delafé y las Flores Azules - Espiritu Santo

Yeah Yeah Yeah! - Gold lion

Y de propina lo que para mi representa el verdadero espíritu indie:
Architecture in Helsinki - Hold Music